martes, 9 de agosto de 2016

camino a casa


Camino a casa serpenteando en tierra verde, atravesando sierras de cielo gris que cual  costillas me trasladan a la húmeda  Galicia. 
Vengo del semidesierto, de la piedra rosa y cielo azul, de nopaleras y tunas, tierra roja, encuentros y memorias.

Vuelvo a ver a personajes  cada que voy,  de esos que hablan siempre de la historia del lugar, que de quien es esa finca, que de quien es esa otra, de quien fue y que paso con los hijos. Quien se peleó con quien, quien fue amante de quien otro más, y  en ese transcurso los múltiples cambios que los inmuebles sufren, es lo que importa cuando uno se vive enamorado de su lugar,  es como leer a García Marquez o nadar en cinema paradiso,   como cuidar cada parte del hilo y el tejido del vestido que se porta cuando ha sido elaborado por la abuela.  Lo cierto es que en el pueblo veo casi las mismas caras de siempre a una hora con más plata en la cabeza y encogidos de cuerpo,  los que éramos niños con sus niños y por las tardes  un millar de jóvenes quienes lo transforman en un nuevo escenario y a mí en una extraña total.


Vamos andando de curva en curva como el cuerpo de una serpiente a reunirnos con Poseidon, al llanto que hace el cuerpo aun en día nublado,  al drama del cielo en su tormenta, al olor a sal...
    y a unos brazos que ya me esperan, de un fantasma al que hace ya tiempo me tope en Santo Domingo.

domingo, 24 de julio de 2016

Este domingo

Este domingo de melodías de pájaros,
cantan las hojas,
bailan las ramas,
giran las flores
flotan las nubes, tiembla y balan como ovejas
y todo el espacio hoy, de mañana vibra con todo.

Yo, aqui de pie frente a la puerta soy empujada por la luz, por el viento
como olas,
todo el viento anuncia que ya estas aquí.