De lo mas raro que hay goteras y no ha llovido
en este sitio donde la humedad penetra los poros de la
inteligencia y la concentración y las goteras han caído sobre las horas de una
noche que casi se acaba o un día inicia ya no sé, pero dejan en el pentagrama del tiempo notas blancas.
Y así pasan las horas y se va la vida llenando de sonido el
escenario y la platea, de golpes de cristales de copas que dejan historias, de
cartas y miradas, de cantos de sirenas y música de fondo, y de primaveras en invierno que dejan paseos
por nubes y pétalos que no paran de caer…
Atesorados todos…
Hace calor por estos lugares que de tarde se pintan de
Sorolla poco antes de que los murciélagos levanten vuelo para ir a navegar, que
día somos, somos todos los días, que aquí
no pasa nada que más tunas espinudas han de llegar al mar.




