sábado, 3 de marzo de 2018

BUQUÉ EN UNA NOCHE DE PRIMAVERA INVERNAL...


Sobre el costado del acantilado de Tapia esta mi memoria con una carta escrita en arches que recibí esta semana y el sabor que el vino de la noche me deja el pacífico. La cumbia de las casas vecinas me enteran de una boda que me revuelve la cabeza con el contraste en que se convierten las imágenes y pensamientos que revolotean saboreando lo vivido de mis recientes días…

Líneas de vidas que como hilos convergen y nos alimentamos los unos a los otros de manera muy particular, situaciones que se convierten en una infinita cantidad de fibras que tejen y entretejen ese rodete que nos va formando y definiendo y nos vuelve embajadores de una historia. Hoy no intento desbobinar el rollo de hebra para entender como es, como se formó, que es lo que lo contiene, ha sido una búsqueda personal durante mucho tiempo, pero hoy no.


Sobre la mesa de mi valle hay chocolate blanco y expresso como lo tomaba despacito en las noches frías de mi pueblo,  o vino, o vodka, que bebo con mi rebaño de cabras, y  mas cabras que he decidido querer muy de cerca. Sobre mi planeta acantilado contemplo el paisaje, y siento lo mas que puedo, pues si pudiera regresar el tiempo probablemente pensaría en cambiar algunas muchas cosas que hice y no hice, y si viviera de nuevo haría mas de lo que no he hecho.. no lo sé, y no sé tampoco que pasé mañana así que hedonistamente paladeo lo que hoy toca por vivir en esta confluencia de historias que enriquecen y vivifican el espíritu humano, con el lápiz junto a mi corazón, esperándome siempre a que lo atienda…

martes, 2 de enero de 2018

Invierno...


Las manecillas giraron mas despacio mientras se anudaban las víseras emborrachadas y las luces se aparecían por todas partes en coro invadiendo la visión, viendo mas de la cuenta…  como un preludio a otro plano.


De noche la luna sale y se queda prendida junto a la ventana, parece que aquí cada noche la luna esta llena y la marea alta, unas mas que otras…  así termina un día y empieza otro, y así se van las horas en este paraíso que navega entre las nubes fuera de la escenografía, donde me veo bailando entre ninfas y dioses,abejas,  entre el tabaco de flamingos y las lecciones de tarde, entre mis saltimbanquis, y medio dormida casi al amanecer me apoltrono dentro de mis deseos de que esto no acabe, mientras pueda y siga acumulando botellas verdes gato negro para beberlas y lanzarlas al mar… este invierno sigue entintado de primavera y flores al cimbrar de un requiem mozartiano.. algo me pasó adentro recientemente, no sé, quizá ahora soy mas yo, o las cuerdas se aflojan mas de repente…

domingo, 3 de diciembre de 2017

DE UN ESTUDIO DE CUERDAS...

No ha muerto el vigor de tus aguas, la incandescente luz de tus deseos, los pensamientos que hormiguean tus entrañas, los labios que húmedos esperan, las ansias de mirar a la ventana.

No ha muerto la curiosidad de la pupila, ni la inquietud de tus olores, no han muerto los pétalos que caen del cielo por las noches abrazados con el dulce invierno. No, no han muerto, ni morirán mientras vivos estemos, no muere la búsqueda de la luna en el cielo, ni la música que nos abraza el pecho, pese a nuestras múltiples defensas autoimpuestas donde enviamos sentimientos al archivero para sentirnos protegidos de nosotros mismos, de nuestros temores, capaces no somos siquiera de aniquilarlos, aunque engañemos a nuestra razón, ni mil batallas en nuestro corazón, ni cuerdas, ni lazos, ni grilletes que portemos para volverlas a amarrar, es inútil…  no mueren.


No ha muerto el amor, ni el goce ni la dicha, ni la calma, ni las mariposas amarillas, ni el viento perfumado y tu mano busca pues en la oscuridad, joven, viejo, hombre, mujer, pues de eso se alimenta el espíritu, siendo no más que humanos, lo demás es solo tradición y ruido.

domingo, 19 de noviembre de 2017

QUIERO QUE SEPAS...

Quiero que sepas una cosa, tu sabes como es esto: 
Que al tocar la ventana el viento tarde o temprano se abre y deja pasar lo que trae.
El aroma, la luz, el sonido como barcos navegan hacia tus islas y tus lejanas islas llegan a mi. 
No sé como pero
todo lo que existe aclama tu sonido y tu ausencia se desvanece poco a poco. 
Ahora bien,  
quiero que sepas una cosa, que mi piel de noche a ti se acostumbra y de noches vacías no hay quien sacie la hambruna de tu almohada, así que
sabelo bien
que si algún día te acuerdas de estas notas sabrás que fueron escitas de noche mientras la luna reía, que de noche las pasiones se avivan
y mi corazón latía como de noche también lo hacía a la puerta de un coche en Lomas de la Soledad. 

martes, 31 de octubre de 2017

Otoño con primavera.


Hay otoños como este que vienen con primavera, será que los caracoles del otoño pasado apenas llegan listos para ser atendidos en el banquete, e inocentes creen que han sido veloces. De otoño a otoño los viernes se han vestido de alma, las tardes de temple, las comidas de cantos de bichos, las noches de tabaco y espasmos. Y de repente también tocan días de playa donde se quiere con esa música muy particular del día de playa: niños, risas, olas, aves, el sol que seduce y la humedad que acaricia la piel.

Estos días de otoño son como los cielos de Magritte, y las tardes de Sorolla, y será que ese ritmo me arrebata, que hace que duela el corazón de gozo y se hinchan los sentidos, será que no es tan falso que hay otoños cargados de primavera y que a veces quisiera ser cualquier otra solo para constatar que es real.


Este otoño viene con primavera, con flores y perfumes, con palabras que saben el color de la sabia de los cielos y de los vientos que anuncian cada que pueden un frente frío que todos esperan y nunca llegará… será que este otoño sabe la razón de la hermosura. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

LLUVIA ENTRE SOMBRAS.


Cae la lluvia de nuevo, han sido ya bastantes noches. La escucho, caen mis pensamientos como barras de acero acumulados durante todos estos días de día.
Con mi razón apenas puesta en la punta de los dedos y entre sombras aparecen adoloridos cantos de libertad, de molestia, de caries anímica.

Con desamparo volteo a aquellos que han creído que la libertad es hacer lo que uno quiera caprichosamente sin importar a quien y como afecta, sin empatía, sin civilidad, sin cuidado. Ser libre es comprometerse y responsabilizarse con lo que acontece, no por una causa o una ideología, sino por la propia condición humana. Es un compromiso con lo que elegimos y queremos, una responsabilidad sobre lo que somos o deseamos ser. No es actuando por pulsiones irracionales y desmedidas disfrazadas.

Se teme tanto a ser uno mismo y se buscan mil escapes a enfrentarse, evadimos asumir el esfuerzo, no se quiere asumir el ser la causa de ello. Se busca justificar a toda costa con prejuicios, habladurías, denostaciones excusas que no podemos ser libres y que lo que somos o hacemos depende de la naturaleza, la magia, dioses o de un mecanismo que responde a una cierta utilidad, contra la que no se puede hacer nada.

Se teme tanto asumir la responsabilidad del porqué de nuestra existencia, se quiere ver en los éxitos y en los fracasos engañosas formas de salvación: el trabajo, la maternidad, matrimonio, el éxito social o en los negocios, el poder adquisitivo.
La libertad, la apertura, el desarrollo humano, inquieta no porque hable de desesperación sino porque exige una tensión constante. Ocultamos nuestra condición humana con prejuicios y clichés y la hacemos manejable, interesada, mecánica y cómoda, sobre todo, así no hay nada que asumir, libertad que elegir o nada a lo que enfrentarse, de alguna manera está todo ya hecho y dicho sobre el escenario y basta con que nos comportemos limitados a ella, o más bien nos resignemos a jugar el rol que nos corresponde sin moral alguna, que están llenos de interés pero vacíos de humanidad.  

¿Cómo ser humano así?

Cae la lluvia aun fuerte y se escuchan los truenos, en medio de destruidas cosas y pétalos marchitos en el florero, absorta en este silencio funerario y el ventilador.


Estoy convencida que asumir y superar las propias angustias depende de cada uno en soledad desde la juventud hasta la avanzada edad, solo así se puede crecer, se puede elegir quien se decide ser, solo así puede uno abrirse, aportar y construir en un mundo de cerrazón, temor y amargura. Solo así podemos relacionarnos como humanos, como sociedades desarrolladas, como individuos y valorarnos los unos a los otros.

domingo, 4 de junio de 2017

Confrontación


Cuando nos vamos haciendo adultos nos vamos haciendo también un poco de cartón, creemos que tenemos tanto que aparentar, que demostrar que vamos olvidando como jugar, sin pensar más que en jugar, como lo hacen los niños. Tememos tanto que muchas de nuestras decisiones en la vida están influenciadas en amplia proporción por todo tipo de temores, miedo a exponerse  y mostrarse vulnerables, miedo al abandono, al rechazo, a la pérdida de control, a la responsabilidad, miedo a los impulsos, a las valoraciones de los otros, a la crítica, a ser absorbido, a perder nuestra independencia, al fracaso, a la muerte, a sí mismo,  en fin…

El miedo parece que nos miente, no es más que una emoción cargada de ansiedad por la sensación de un posible futuro imaginario, ya sea objetivo o no, pero no es real. El miedo es virtual, es una idea fantasiosa que existe solo en nuestra mente de algo que creemos que va a suceder y lo damos por hecho, de un futuro inexistente,  que además generalmente no ocurre.

Desde muy joven conversaba con familiares y algunos amigos al respecto de estos temas, desde entonces me percate que yo era de estas personas con una gran necesidad de expresarme y de establecer cercanías, siempre me derretían este tipo de relaciones, y lo platicaba abiertamente, pero la respuesta de mis interlocutores era diferente, me decían lo mucho que le temían a lo que yo deseaba tanto. Con el tiempo descubro que las cercanías son extremadamente atractivas y  emocionantes, pero muy escasas, la gran fascinación radica en la posibilidad de adentrarnos entre humanos en este tejido de historias compartidas, en estas líneas de vidas que se entrecruzan casi por casualidad y nos alimentan el espíritu.


No tenemos capacidad de no temer, es parte de nuestro ser humanos, pero si podemos confrontar el miedo, y vivir, y construir los capítulos de nuestras historias, pues no tenemos todo el tiempo, solo un poco, solo hoy. 

sábado, 20 de mayo de 2017

anotaciones del vagabundo...


Habían calles enteras entre neblina cuando llegue a esta parte de la psique en donde el nervio y el temor van cargados con la adrenalina de deseo de comprender  que sucede cuando uno suelta grilletes y siente las muñecas y tobillos libres.  Uno piensa a veces que una, dos o tres experiencias a las que hay que enfrentar con plena conciencia  te darán un despliegue de información que se convertirá casi que en una cura de la enfermedad de lo inentendible, pero no es así. Son solo anotaciones.  Cada callejuela, cada esquina, cada casa o habitación se convierten en un infinito espectro de posibilidades de apertura o represión, de tratamiento, maleficio o condena, y más bien depende de uno el que hace que con todo eso, cuando  las venas corren a todo lo que dan y los afectos se anudan, cuando el consiente te lleva a ver el despacho de las pulsiones del inconsciente.


Descubro que deambular en estas calles de la mente y el comportamiento humano me arrebata, es como pasearse por cada personaje en una obra teatral y correr por el escenario, bastidores, camerinos, adentrarse en cada actor al momento de representar su rol, y cada uno de los espectadores. Lo que pasa es que al explorarnos,  uno se observa una y otra y otra vez, y al hacerlo se reconoce en los demas, que es justo lo que uno hace cuando se dedica al arte, hablar de nuestra humanidad. 

martes, 2 de mayo de 2017

de lo masculino



¿Cómo se entienden los recovecos de la mente y el comportamiento humano?. Me he zambullido a nadar en el amplio mar de mi género entendiendo parte de sus pliegues y tonalidades, con tal de entender más y hablar de ello desde el proscenio, hasta que decidí tomar la barca hacia el territorio del sexo opuesto.

¿Cómo hablar de lo masculino, de quién y cómo funciona el hombre de manera honesta?...  Cada conversación, cada gesto, mirada, cada historia, termina siendo tocada y trastocada,  entintada con la plumilla de mi feminidad. Como podría entender siendo quien soy y desde el rol y la circunstancia en la que me encuentro y no tengo otra y no puedo más que ser esta, con mis limitaciones, mi estructura y corta visión.

Tratar de entender los pliegues de lo interno de otros me regresa siempre a ver los propios, a tocar puntos sensibles de mi psique, a cuestionarlo todo, a descubrir partes nuevas, tonos y texturas escondidas y me conozco más, o menos… para no hacer más que escribir notas que vuelvo a poner en botellas verdes para lanzarlas al mar, no sé, quizá a alguien le sirvan de algo.

Como hablar de lo masculino así. 

domingo, 15 de enero de 2017

de marañas



Me encuentro en la barandilla del puerto de mi memoria viendo hacia mis pensamientos. Ya llevo así varias semanas y por más que veo no pasa más que las ideas se me hacen marañas que me han dejado con mucha sed y desconcierto, saturada de preguntas que no sé ni cómo responderme.

Y es que eso del tiempo es bizarro, que mientras yo nado en mis marañas otras historias convergen y me encuentro sentada en amplias conversaciones que me hablan de toda una vida, o de mi vida relatada, y a veces solo observo, como  de repente me encuentro en lugares que no pensé siquiera estar ni personas que debía siquiera conocer…


Hoy, por ejemplo, recibí uno de los mejores halagos, lejos del aplauso, una verdad en bandeja,  una profunda verdad que parece ser desteje la maraña de pensamientos que cargaba y me libera del  mediocre marasmo en el que se ha convertido mi primordial quehacer, así que no sé aun ni como pero voy a otra estación…  o a todas direcciones.

lunes, 26 de diciembre de 2016

de lo mas raro...


De lo mas raro que hay goteras y no ha llovido
en este sitio donde la humedad penetra los poros de la inteligencia y la concentración y las goteras han caído sobre las horas de una noche que casi se acaba o un día inicia ya no sé, pero dejan en el pentagrama del tiempo notas blancas.

Y así pasan las horas y se va la vida llenando de sonido el escenario y la platea, de golpes de cristales de copas que dejan historias, de cartas y miradas, de cantos de sirenas y música de fondo,   y de primaveras en invierno que dejan paseos por nubes y pétalos que no paran de caer…
Atesorados todos…


Hace calor por estos lugares que de tarde se pintan de Sorolla poco antes de que los murciélagos levanten vuelo para ir a navegar, que día somos,  somos todos los días, que aquí no pasa nada que más tunas espinudas han de llegar al mar.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Los días se acortan...


Los días se acortan mientras los ojos se alargan, entre una pintura que estancada persiste y se derrite en mis manos cada que la toco, como se toca a quien no quiere estar con uno, como se toca lo que no quiere ser tocado y ahí voy de nuevo de insistente a abrumar a Romeo.

Las semanas abrevian los minutos dejando momentos donde revolotean mariposas amarillas, donde los nervios se congelan y los viernes nos dejan el buque del pimiento  con queso, el vino y los juegos de cartas que desvelan un entretejido de profundo cariño, historias compartidas y roces de vida que se extienden cada vez como la plantita cuando es regada.   El un, dos, tres del entrenamiento de las notas que hace el lápiz sobre la superficie, la acuarela y el olor a óleo que queda cada noche en el taller arrullan a los murciélagos que apenas salen mientras apenas voy a preparar la cena y borrachos van al mar.
Entretanto la noche nos abraza y las manecillas apuran nuevas historias que aparecen y empapan mi apetito,  mis intromisiones perseveran obstinadas  como vampiros a dejar algo cada día, a tocar fibras de alguien, palpar humanidad, a regalar mariposas que sonrojen y abrillanten las pupilas, en un intervalo delos  abrazos largos de los fines de semana que entre cuatro se funden en cazuela.


Esta noche es fresca como las de septiembre en mi pueblo, como las de Ponte, es bueno creo, el café está aún caliente y su vapor me llena la cara con estas palabras antes de que la madrugada llegue y me ponga a pintar de costado a un tal Max Richter, así son estos días, qué más puedo contar...

lunes, 17 de octubre de 2016

Otoño. De anclajes, despedidas y divorcios.



Este año el otoño llego sin hojas muertas que barrer con el rastrillo,  sin la canción para dos caracoles que van a un entierro, sin Prevert. No he visto a los pájaros  desayunando sobresaturando los arboles de camino a la escuela de mis peces como el año pasado, ni el aire fresco muy temprano en la mañana.

Es curioso que cada año al inicio del otoño hay movimientos telúricos sustanciales por estos terrenos,  vientos nuevos, replanteamientos y ajustes, fantasmas de otros que dejan pétalos marchitos y cuestionamientos,  y dulces despedidas con sabor a zarzamora. Los alegres arlequines picassianos crecen y van dejando sus rombos regados, Romeos que navegan a puertos  buscando anclajes,  mientras unas Julietas buscan librarse otras se atan a las delicias de la secundariedad, y un divorcio en la puerta que me lleva a ver a la Bufa desde la terraza de suelo rojo de un tercer piso del callejón del Mante de una pintura que contiene la misma lavadora que uso hoy.

Este otoño no se decide a soltar la humedad, no todavía, y frente a las madejas de hilos que se entrecruzan quedo  admirada de todo lo que se ha construido, se reconstruye, renace o muere por completo y así nos vamos transformando por dentro. Así es la vida con todas las frutas y flores, con todo lo natural.

Es ya otoño, y en esta mañana contemplo solo por un ratito solo la rotación en los  engranes que viven dentro de mi cuerpo antes de empezar el día, al estilo de una naturaleza muerta de Thomas Hauser.

domingo, 25 de septiembre de 2016

de noche...


Han pasado varias lunas en que espero a los pájaros en la ventana.  A menudo llegan casi a cantarme al oído palabras que como notas quedan manchadas en una hoja de papel. Llegan de noche generalmente, mucho después de que los murciélagos dejan sus casas para ir a pasear  cerca del mar, y sobrevuelan por el techo semi obscuro  todos los días cerca de las nueve.  

Son semanas ya desde la última visita donde apenas y el papel se ensucio después de una batalla de ideas que enmarañadas se volvían a enmarañar, costándome desenredarme para ir a comer. Pues es que ya ha pasado tiempo  y esa hoja de papel se ha extraviado, no existe más y de las ideas apenas recuerdo una que otra cosa.


Pues aquí estoy esta noche con el sabor de un vino en la boca que no hay, esperando a ratos sentada, a ratos de pie y no ha llegado nada, más que estas pobres notas que he buscado y estoy por terminar antes de ir a la cama, en una noche fresca y linda con el suspiro tras despedir a un hermoso día al estilo de mi Pontenafonso.

martes, 9 de agosto de 2016

camino a casa


Camino a casa serpenteando en tierra verde, atravesando sierras de cielo gris que cual  costillas me trasladan a la húmeda  Galicia. 
Vengo del semidesierto, de la piedra rosa y cielo azul, de nopaleras y tunas, tierra roja, encuentros y memorias.

Vuelvo a ver a personajes  cada que voy,  de esos que hablan siempre de la historia del lugar, que de quien es esa finca, que de quien es esa otra, de quien fue y que paso con los hijos. Quien se peleó con quien, quien fue amante de quien otro más, y  en ese transcurso los múltiples cambios que los inmuebles sufren, es lo que importa cuando uno se vive enamorado de su lugar,  es como leer a García Marquez o nadar en cinema paradiso,   como cuidar cada parte del hilo y el tejido del vestido que se porta cuando ha sido elaborado por la abuela.  Lo cierto es que en el pueblo veo casi las mismas caras de siempre a una hora con más plata en la cabeza y encogidos de cuerpo,  los que éramos niños con sus niños y por las tardes  un millar de jóvenes quienes lo transforman en un nuevo escenario y a mí en una extraña total.


Vamos andando de curva en curva como el cuerpo de una serpiente a reunirnos con Poseidon, al llanto que hace el cuerpo aun en día nublado,  al drama del cielo en su tormenta, al olor a sal...
    y a unos brazos que ya me esperan, de un fantasma al que hace ya tiempo me tope en Santo Domingo.

domingo, 24 de julio de 2016

Este domingo

Este domingo de melodías de pájaros,
cantan las hojas,
bailan las ramas,
giran las flores
flotan las nubes, tiembla y balan como ovejas
y todo el espacio hoy, de mañana vibra con todo.

Yo, aqui de pie frente a la puerta soy empujada por la luz, por el viento
como olas,
todo el viento anuncia que ya estas aquí.